martes, 20 de noviembre de 2007

Dependiente

Soy una mujer dependiente.
Dependiente de mis amores, todos.
Dependiente de mi computadora, de mi televisión, de mis libros, de mis películas.
Dependiente de mis horas de lectura de blogs, de mis mensajitos a los blogs y de las respuestas recibidas de los mensajitos.
Dependiente absolutamente de mis estados de ánimo, por más que lo intento, ellos manejan mi vida. A veces me la trastornan al taco, pero dependo de ellos no tengo escapatoria, sobre todo porque me hacen quien soy.
Soy dependiente confesa.
Dependo de... o Depende de...
Soy.

martes, 13 de noviembre de 2007

Hay algo sublime en el silencio.
Hay colores, olores, imágenes, vida.
Los recuerdos, las fantasías, los deseos.
Hay dolor y placer.
Y silencio, y más silencio.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Música

Revolví cd's hasta muy entrada la noche.
Me despabilé el alma con los sonidos conocidos y amados. Recuperé momentos, sensaciones y compartí mis gustos con desconocidos.
Necesitaba ponerlo en palabras.
Hay quienes dicen tan bien lo que siento!
Hay quienes han encontrado las palabras justas para nombrarme y por eso me son indispensables para recorrer mi camino.
La música me quita y me devuelve, me muestra y me oculta.
La música me recuerda que estoy viva.

Un poco de "Vaya con Dios", Sabina, Rosana, Baglieto, Rodríguez, Niña Pastori, han sido mi ducha de vida de esta noche.
Gracias.

jueves, 4 de octubre de 2007

Siendo

Entre pausas y silencios. Ausencias y presencias. De laguna en laguna, sigo camino.
Estoy conociéndome, aprendiéndome.
Estoy mas presente que nunca, siendo.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Saltando la laguna

Algo viejo, guardado, sin terminar.
Algo que saco del cajón y pongo sobre la mesa.
Algo que merece mi atención.

Necesito que lean y me devuelvan... hay mucho por hacer todavía.

I

Oscuridad total.

Chirrido de puerta que se abre.

Un pie que se arrastra y otro que avanza.

Un fósforo que se enciende, un estornudo y nueva oscuridad.

Otro fósforo y una joroba que se ilumina.

La joroba prende las velas una a una.

Aparecen las filas de bancos, prolijamente alineados.

La luz va bañando lentamente el lugar mientras se descubren las imágenes.

La joroba estornuda y arrastra un pie.

Se sienta en un banco, se persigna y reza.

Un perro pulguiento se acuesta a sus pies. Lo lame y se rasca.

La joroba se levanta y camina por el centro hacia la gran puerta.

Estornuda, el perro lo sigue.

Abre un poco la puerta y espía hacia fuera.

Saca el perro y cierra rápidamente la puerta.

La joroba se va, sin dejar de estornudar.

Silencio.

El cuerpo cubierto con un manto blanco cargado de puntillas.

Murmullo alrededor.

Unos ojos que no entienden.

Madre 1: Quedate quieto no te mueves tanto, se te va arrugar la túnica.

Madre 2: Están nerviosos, pobrecitos. Ojalá entendieran para que están acá.

Madre 1: Mi hijo sabe perfectamente. Se destacó en catecismo.

Madre 2: Claro.

Las manos juntas sobre el pecho

Madre 1: Es un chico muy aplicado, en la escuela también le va muy bien. Fue abanderado el año pasado y seguramente este año también. Es tan bueno.

Madre 2: Claro. A mi hijo no le va tan bien en la escuela, pero está tan entusiasmado con esto.

Madre 1: Es que es muy importante para ellos.

Madre 2: ¿Usted cree?

Madre 1: Por supuesto, es un paso muy importante en sus vidas, como no va estar contento.

Madre 2: Igualmente yo dudo de cuanto comprendan. Son tan chiquitos. ¿Acaso usted se acuerda?

Madre 1: Por supuesto, fue uno de los días más felices de mi infancia. Tenía un vestido blanco bordado, que me había hecho mi abuela, precioso. Como me voy a olvidar.

Madre 2: Si, pero se acuerda de la fiesta.

Madre 1: De todo querida, de todo me acuerdo.

La túnica blanca cayendo sobre las piernitas

Todas las miradas aplastándolo

Hijo 1: Mamá, mamá, quiero hacer pis.

Madre 1: Quedate quieto ahora no se puede, aguantá.

Madre 2: Pobrecitos, están nerviosos.

Madre 1: No, es que siempre quiere ir al baño en los momentos menos oportunos.

Hijo 1: Mamá, quiero ir al baño.

Madre 1: Date vuelta, mira para adelante y quedate quietito, ya se te va a pasar.

Hijo 1: Ma, porfi.

Madre 1: Sh, quietito.

Los murmullos corretean entre los bancos.

Madre 2: ¿Quiere que yo lo acompañe?, hay tiempo todavía.

Madre 1: No querida, no hace falta. Tiene que aprender que en este momento no se puede.

Madre 2: Pero necesita ir al baño.

Madre 1: Usted no lo conoce, lo hace a propósito. Y no se va a salir con la suya. No es momento para ir al baño.

Blancos, ligeros

Chorreando un sudor rojizo.

Hijo 2: ¿Te duele la panza?

Hijo 1: No, quiero ir al baño.

Hijo 2: Decile a tu mamá, dale, antes de que empiece.

Hijo 1: Ya le dije pero no me deja.

Hijo 2: Pero decile que no aguantas más.

Hijo 1: Ya le dije, pero no me deja te dije.

Hijo 2: ¿Y podes aguantar?

Hijo 1: No sé.

Hijo 2: ¿Querés que te acompañe yo?

Hijo 1: Mi mamá me va a retar, no quiere que me mueva de acá.

Hijo 2: ¿Cuál es tu mamá?

Hijo 1: Esa que tiene un vestido blanco, ¿la ves? Atrás de la señora de sombrero.

Hijo 2: Sí, esta sentada al lado de mi mama. ¿querés que le diga a mi mamá que te acompañe?

Hijo 1: Te dije que no, me va a retar.

Hijo 2: Que lindo vestido tiene tu mamá. Parece una novia.

Hijo 1: Si.

Una sombra mortecina vigila a los niños

Sombra 2: Vamos a derramar aguas

Sombra 1: Podríamos hacer una mojada masiva

Sombra 2: Siempre igual, disfrutando de los desastres.

Sombra 1: Pero no me digas que no es una buena idea. Todos mojados, llorando, las madres gritando desesperadas. Sería un espectáculo maravilloso. Adoro cuando las mujeres gritan descontroladas y si al mismo tiempo lloran los chicos mucho mejor.

Sombra 2: No me parece, están muy nerviosos. Que culpa tienen. Mira la carita de miedo que tiene aquel.

Sombra 1: Parece una rata asustada.

Sombra 2: No pobrecito, ¿una rata?. Sos una bestia.

Sombra 1: Imposible.

Sombra 2: ¿Para que te pusiste esos trapos rojos?

Sombra 1: Es mi vestido de gala. Mira si alguien esta muy atento y me ve

Sombra 2: Quien te va a ver, acá nadie ve nada. Aunque mira ese nene, como mira para acá, no hay nadie mas que nosotros.

Sombra 1: Te dije, me esta mirando a mí, no puede sacar los ojos de mi vestido rojo. Yo sabía que alguien iba a notar mi dedicación.

Sombra 2: Como se demoran, si no apuran la cosa vamos a derramar aguas.

Sombra 1: Genial, estoy aburridísimo.

Sombra 2: ¿Adónde vas?

Sombra 1: Esperame ya vengo, están sacando fotos allá y quiero salir en alguna.

Sombra 2: Dejate de joder, vení acá. ¡Cuidado!

Las manitos sobre el estómago.

Presión y lagrimas.

Hijo 1: No puedo más.

Hijo 2: No llores, vamos al baño.

Hijo 1: Mi mamá me va a retar.

Hijo 2: No importa, si te haces pis también te va a retar. Dale, vamos.

Las almitas corren

Los murmullos persisten

Suena un órgano

Sombra 2: ¡Cuidado!, no te cruces con los chicos.

Sombra 1: ¿Dónde están?

Sombra 2: Atrás tuyo, date vuelta, dejalos que salgan, no te cruces.

Sombra 1: Uf, por poco. ¿Adónde van?

Sombra 2: Están tratando de evitar la catástrofe. Vení acá y quedate quieto que ya va a empezar.

Sombra 1: Para que vengo si no me dejas hacer nada. Sos un aburrido, le voy a pedir al jefe que no me mande mas con vos. No sé para que venís si no querés hacer nada.

Sombra 2: Me gustan las ceremonias.

Una mirada ansiosa

Otra preocupada

Y más murmullos

Madre 1: ¿Dónde está? ¿Dónde se metió ese chico?

Madre 2: Quizás fue al baño.

Madre 1: Le dije que no se moviera de ahí. Ahora me va a escuchar.

Madre 2: No se haga problema ya va a venir, todavía está a tiempo.

Madre 1: Su hijo tampoco está, con razón. Mi nene jamás desobedecería una orden. ¡Las malas influencias!

Madre 2: Tranquilícese señora, mi hijo seguramente lo acompaño porque se sentía mal.

Madre 1: ¡Cállese la boca! Usted no sabe lo que dice, mi hijo no me desobedece y el suyo, evidentemente, no solo hace lo que se le da la gana, sino que también lleva a los demás por el mal camino. No sé que hace acá.

Madre 2: No me falte el respeto.

Madre 1: Ese mocoso me va a escuchar.

Las sombras se deslizan entre los bancos

Las carteras van cayendo

Las cabezas se inclinan hacia el piso

Un canon de movimientos

Sombra 1: Ahí se armó, no me vas a pedir que me quede quieto.

Sombra 2: Esa mujer está furiosa.

Sombra 1: Yo la tranquilizo en dos minutos, dejámela a mí.

Sombra 2: Que se te ocurre.

Sombra 1: Una caída en el centro del pasillo. Mira no te la pierdas. Se le van a ir las ganas de hacer tanto escándalo.

Las figuras se asoman a mirar

Una mujer corre

Dos almitas se esconden detrás de una columna

Murmullos y gritos

María: Si pudiera levantar mi mano, esto no estaría sucediendo.

San Jorge: ¡Y dale, levantá el dedito querida!

María: No puedo, algo no anda bien,

San Jorge: Bueno, llamalo a tu hijo que se haga cargo. Esto va a terminar mal.

María: El nene está para otras cosas. Dejalo que descanse un poco.

San Jorge: Yo no puedo meterme en esta. No es mi jurisdicción. Hacé un esfuerzo y mové ese brazo de una vez.

María: No entendés querido, no puedo. ¿No te fijaste todos los rosarios que me colgaron de los brazos?

San Jorge: Si los veo, pero vos sos la madre poderosa, así que hacé un esfuerzo antes de que rueden cabezas y se despierte el “nene”.

María: Ayer conté 35 y hay tres que son de mármol. Como piensa esta gente que voy a resistir tanto peso. Se la pasan todo el día pidiéndome cosas y encima me inhabilitan los brazos que tanto necesito para trabajar.

San Jorge: Vas a tener que hablar con el “nene”

martes, 11 de septiembre de 2007

Bloqueando la tecla "Supr"

Paso el fin de semana.
Lo vi subirse al escenario y brillar. Con naturalidad y soltura, se entregó para todos los que habíamos ido a verlo. Es precioso, se que no soy objetiva, pero es mi milagro.
Imponente y bello me hace despertar sentimientos tan profundos que se me nubla la vista. Me hace sentir invencible y maravillosa. Me saca el alma por la boca y me la devuelve pero siempre me hace sentir "viva".
Recuerdo, vuelvo a pasar por el corazón, y caigo en al cuenta de que somos uno parte del otro y por eso lo Amo.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Colgada

Escribo y borro.
Escribo y borro.
Estoy colgada.
Me compré pc nueva no puedo pensar en mucho mas.
Ya vuelvo.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Vueltas y Vueltas

Cuarenta y tres años dando vueltas y vueltas. Demorada en búsquedas inexistentes, convencida de conocerme. Cuarenta y tres años para empezar a descubrirme y disfrutarme.
Tiempo, perdido?...
Ya no me regodeo en las pérdidas, se me tranquilizo el alma en alguna de las vueltas y me fui quedando con lo conseguido. Amigos, familia, amores y algún que otro logro profesional.
Vueltas en calesita. Vueltas en colectivo. Vueltas en tren hasta alguna vuelta en taxi y un pequeñisimo incursionamiento del extranjero.
Faltan vueltas por el mundo, pero no por el universo.
Me siento a golpear las teclas, con esperanza, como cuando era chica. Casi convencida de las posibilidades. En sábado y de sol. Dando vueltas por la casa con la música a los tacos, bailando y cantando, agradecida por esta oleada de confianza y placer.

¿Me llegó el momento?

Eso es lo que creo. Acá estoy, acabo de aterrizar después de dar millones de vueltas por este mundo. Desconfiando de que sea el momento apropiado. Desconfiando de mi capacidad. Desconfiando del eterno "¿podre?". Así es como aterricé, desconfiando y sin embargo con deseos. Mis deseos de siempre de poder plasmar con las "benditas" palabras, algo de lo que da vueltas en mi cabeza.
Hoy se lo debo a una desconocida, me tope con sus escritos y me despertó del letargo. Me olvidé de la desconfianza y del temor. De la vergüenza y de los "puedos". Casi sin pensarlo (casi por que con todo lo que tuve que hacer para abrir este espacio, no es posible repasar la decisión varias veces antes de morir en el intento) me zambullí en la tarea.


Gracias a Tieregarten y sus palabras.