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miércoles, 14 de abril de 2010

Hay días

Hay días en que una palabra fuera de lugar puede desatar una hecatombe. En el que el silencio es la mejor compañía. Días y días. Hay niños que corren sin motivo, películas malas, caricias aburridas, caramelos pegajosos, estornudos húmedos y sol. Hay continuidad en los días y ojos abiertos, sin opción. Hay despertadores que taladran cabezas, sonrisas y humores mañaneros. Hay dolor de estómago y ganas de romper un plato contra la pared. Hay días para putear sin razón. Días de sol y de mierda, días fríos y mimosos, días de estaciones y estaciones diarias. Hay ganas de levantarse después del taladro en el cerebro. Hay elecciones sin adoptar. Frío en el alma. Líquido en el cuerpo. Hay tanto silencio que duelen los huesos y la carne y el espanto. Hay humedad que debilita y llora hasta la médula. Hay cuerpos cálidos que no dan nada y cuerpos fríos que se abren con ternura. Hay camas vacías de cuerpos, camas vacías de pensamientos, camas húmedas de sexo y camas sin aliento. Hay espirales que no ascienden y teléfonos que no suenan. Hay pelos de gatos y pelusas sin ombligos. Hay tristeza sin angustia y dolor a mares. Hay analgésicos a granel, delivery, silencios de redonda, fusas y semifusas. Hay espacio. Hay tiempo. Hay cansancio. Hay ganas de saltar y de quedarse quieto. Hay dolores imposibles de calmar, dolores que no se cuentan. Hay soledad que agujerea y dulce de leche que empalaga. Hay café, yerba y té. Hay música y ruidos desparramados. Hay pieles en polvo que juntan las escobas. Hay una voz tierna y cálida, una voz desconocida. Hay un disco nuevo y miles viejos. Hay ganas de morir habiendo vivido. Hay ausencia de ganas y toallones en el piso. Hay duchas corriendo, sin medir peligros. Hay tos y ronquidos y amanecer y lágrimas. Hay dios y olvido. Hay perdón. No hay amor.

sábado, 10 de octubre de 2009

Un viernes

Agotador, extraño, lleno de condimentos desconcertantes. Para empezar la noticia del premio Nobel para Obama... No puedo ni siquiera pensar en lo que significa todavía, necesito mas información. Después, la vida, "mi" vida que me lleva dulcemente o me arrastra últimamente, sin avisos previos. Un viernes lleno de esfuerzos, de luchas, de contradicciones.
Un viernes lleno de palabras oscuras, escondidas, subliminales.
Un viernes con poco afecto, poca cordura, ni un solo abrazo.
Un viernes lleno de gritos e insultos.
Un viernes lleno de miedos.
Sobreviví a este viernes... y no me quedé con sabores amargos, me limpié los malos tratos y las palabras hirientes. En casa todo se limpia y se cura, entre mis cosas y mis gatos.
Sobreviví porque no pueden lastimarme con mentiras y engaños.
Sobreviví porque defiendo lo que pienso y hago.
Sobreviví porque soy sincera y no tengo intenciones ocultas.
Un viernes, uno mas, aunque hubiese preferido que fuese menos violento, solo es eso, uno mas.

lunes, 5 de enero de 2009

Sin Título

No tengo la soltura, estoy llena de juicios a priori. Doy vuelta las ideas/pensamientos del derecho, del revés, de frente y de perfil hasta convertirlas en un nudo imposible de desatar. Y un día como por arte de magia, estiro la mano y encuentro la punta del ovillo. Sin pensarlo siquiera convierto el ovillo en una hebra larga y sedosa que me lleva.

Acabo de ver "Diario de una pasión", y se me esfumaron las palabras. Solo retengo un sabor en la boca y una sensación en el cuerpo, sin nombre y sin tiempo. No hay ideas, ni nudos, ni ovillos. Solo yo, con mi cuerpo perfumado y un sabor en la boca.

Arráncame la vida

Cuando nos conocimos sentí una atracción animal, nunca me había pasado nada parecido. Cada vez que lo tenía cerca comenzaba a sentir como ...