domingo, 23 de agosto de 2009

Domingo

Te vas a dormir a las 10 pm, se te cierran los párpados, no hay caso "Duplicity" quedará para otro día. Como consecuencia te despertás a las 4 am, los gatos acostumbrados a comer cuando te levantás empiezan a gritar, a las 4 am. Solo querés ir al baño e intentar seguir durmiendo, es una locura levantarse a esta hora. Detalle, no sabés la hora hasta que llegás a la cocina, porque es el único lugar de la casa que tiene reloj. Eso te implica, darle de comer a los gatos y caminar unos cuantos metros, cosa peligrosa, podés despabilarte. Mejor darles de comer asi no siguen gritando a las 4 am, es insoportable!. Luego al baño, y ahí recordás que estabas indispuesta, es el único momento en donde agradecés haberte despertado en el momento justo. Hacés tus "cositas" en el baño que te llevan un tiempo considerable y te volvés a la cama con toda la intención de seguir durmiendo. Cuesta un poco, sentís como de lejos una voz apagada, ahogada..., agudizás el oído..., la reconocés es "Rosana" cantando! Automáticamente recordás que te acostaste con la radio prendida y debe estar en algún lugar de la cama. La encontrás, debajo de la almohada del acompañante que no tenés, terminás de escuchar el tema y la apagás para seguir durmiendo. Cuesta menos, te dormís. Te dormís? Soñás o pensás?. Soñás un mate nuevo..., soñás un mate nuevo..., te acordás que tenés uno sin usar. Aparece la cara diabólica de González Oro, no comprendés que sucede..., focalizás..., resulta que acaba de violar..., a una alumna..., de la carrera de dramaturgia..., no conocés el lugar..., ni las gente..., ni nada..., solo a González Oro... Es imposible seguir durmiendo en estos términos así que otra vez, fuera de la cama. Esta vez primero al baño, los gatos ya no gritan porque comieron, y no tenés idea de cuanto tiempo transcurrió. Baño, "cositas", cocina, prendés la hornalla y ponés la pava en el fuego. Mirás la hora, 7:15 am, no suena tan mal como las 4 am, podés levantarte sin culpa. Mientras controlás que el agua llegue a la temperatura justa, vas en busca del mate nuevo. Porongo, Valparaiso - Chile, es momento de estrenar. Bien, ahora si, te tomás unos mates, disfrutás de la mañana y te sentás a escribir, con tantas imágenes en la cabeza algo tiene que salir. Te dieron ganas de tener una notebook, para disfrutar del sol, el mate y las palabras desde la cama. Habrá que comprar una... Otro día lo pensás... No..., otro día no, es un tiempo incierto. Otro día no... Es domingo... Los shopping están abiertos... Es muy temprano... Al baño otra vez, te duele la panza... "Cositas"... Te volvés a acordar de la radio y de los sueños-pensamientos y te urge sentarte a escribir. Hay que terminar rápido con las "cositas", se está terminando el papel higiénico, te decís que cuando termines vas a poner un rollo cerca por las dudas. Vez el jabón con la rosa que nunca que le sacaste el papel celofán y te dan ganas de usarlo, lo hacés y ahí te olvidás del papel higiénico. Te lavás las manos y salís directo a tomarte un mate y prender la pc. ahora sí, algo va a salir... Domingo...

2 comentarios:

evargas dijo...

Buenísimo. Lo he vivido hoy así, pero no me animo a salir. Me encantó.
Un abrazo.
Las gatas duermen tanto que no entienden que el domingo los amos descansan.

marga dijo...

a mí me pasa lo mismo sólo que los días de semana... y desearía tanto que fuera domingo :(