lunes, 18 de enero de 2010

Como en Botica III

Todo amaneció hinchado, hasta los ojos y las pelotas.

Hay recuerdos que uno se esfuerza por olvidar y de golpe se instalan como una patada de burro en el medio de la conciencia y otra vez a esforzarse para que no se claven en el pecho.

Alguien dijo que el alma duele?

Las pérdidas y las soledades, estrangulan las gargantas, las enmudecen.

Hay lugares, hoy, donde se llora.

Hay mujeres que estiran sus brazos en busca de abrazos.

Hay silencios, abandonos, olvidos, tristezas y llantos...

3 comentarios:

Ursula dijo...

si si, el alma duele y pesa horrores!
saludos...
new follower!

L a N a ï f a dijo...

Loca, ¿con qué estás afinando la birome?

Estas crónicas boticarias son impresionantes.

Gracias!

La Griega dijo...

Ursula: bienvenida, saludossss

LaNaïfa: GRacias! no sera mucho? capaz y solo capaz, las vacaciones ayudan... Igual me parece que ud. me halaga demasiado se lo agradezco profundamente, me encanta!!! jajajja