jueves, 23 de abril de 2009

Abstinencia

Sigo sin fumar, pero cada día estoy más triste. No puedo concentrarme en casi nada. Vivo en gris, aunque tengo unos segundos de fucsia que me sostienen un rato mas, un día mas. Lloro mucho, me angustio con facilidad. Ando intentando abrazar a todo el que se me cruza, con la intención de recibir un buen abrazo, pero la gente no abraza mucho y me quedo mas triste que antes, nadie me puede abrazar como me gusta. Tengo momentos en los que necesito imperiosamente hablar, porque siento que me voy a morir si no lo hago, se pasa, como todo y como siempre. Cada vez que quiero no siempre puedo o encuentro con quien. Llamé a la psicologa para volver a verla y no contesta mis mensajes, eso me tiene como loca!
Sigo sin fumar, es una de las cosas que hago, porque se me dio por hacer miles, todas juntas. Parece que soy asi, limítrofe. Si tan solo me hubiese puesto a dejar de fumar, quizas, la angustia no seria tanta.
Todo pasará, lo sé, estoy muy cansada.

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